La frazada del niño

Mis ojos (cifras sagradas que Dios nunca logró tocar) olvidaron el umbral de un tiempo inocente que ahora juega con mi tristeza. Entre niebla, sombra y susurros, capto mi propia figura y la sigo en el sueño del presente. ¿Qué mirada lúcida me devuelve al beso inmaculado, desvestido del miedo ajeno que hurta lágrimas, aspiracionesSigue leyendo “La frazada del niño”

Descubrí en la distancia

Despierto extrañando el llanto, como si el mundo huyera de mi ansiedad. Busco palabras que olvidé en la impaciencia del sueño: búsquedas inquietas por un rostro necesario, preciso. Descubrí distancias, números que susurraban imperfecciones, que derramaban lágrimas para saciar una sed semanal. Deformo la respiración acompasada para rehacer los sueños más tristes. He creído queSigue leyendo “Descubrí en la distancia”

Me mandan a poetizar la violencia juarense

A usar como tinta la sangre derramada de mujeres y hombres, en cuyos corazones latía haciendo pulsar ideas incógnitas a través de sus cuerpos cansados. Me mandan a poetizar y pienso tropezar con el enfado del recuerdo y la rima; con un fantasma frío que ya no reconoce su ciudad. Eran ventanas abiertas, ramas queSigue leyendo “Me mandan a poetizar la violencia juarense”