Mis lecturas favoritas del 2022

¡Me gradué de la maestría en literatura creativa! Por ello, este año representa un cambio en cómo leo e interpreto literatura ajena, en particular con su creación en sus diferentes matices (aunque supongo que esto lo hacía ya en cierta medida antes y durante de la maestría). En el proceso, al menos así quiero verlo, me he vuelto mejor lectore de poesía. No leí novela este año, pero sí poesía. Siento que debido a esto mis propios poemas han cambiado un poco. Quisiese, pues, hablar un poco de cómo estos textos conmueven mi percepción de la literatura.

Almendra, de Won-pyung Sohn – Novela

Mi última lectura y la única novela propia que verdaderamente leí a término este año, recomendación de mi prometida ♥. Un texto de extremos y contrastes, tanto en tema como en su escritura, me sorprendí de encontrar aquí un estudio ligero pero fuerte de un personaje que, por fortuna, va más allá de su rasgo teórico psicológico.

Aunque en momentos peca de dedicar tiempo a detalles que no van lejos (Dora y, pues, tanta introspección inicial sobre la alexitimia sólo para que luego las acciones del personaje la describieran mejor), aprecio con enormidad los momentos donde la novela se detiene en detalles minúsculos para sacarle todo el provecho a su personaje y trama en esos momentos específicos.

Finalmente, me llevo de esta novela la escritura del diálogo. O, más bien, la traducción de los diálogos. Algo sobre traducir de una traducción (coreano-inglés-español) de alguna forma benefició la lectura en español de esta novela. Quizás por su tema, o simplemente le quedó bien a un personaje que de alguna forma está siempre también traduciendo su discurrir mental.

Heartstopper, de Alice Oseman – Novela gráfica

Otra recomendación de mi prometida ♥ y una que cambia por completo mi percepción de la novela gráfica. Ya para estas alturas la gente ya sabe bien que no leo bien la novela gráfica. O me enfoco demasiado en el diálogo o en el dibujo, nunca hay un intermedio. Con Heartstopper cambia esto, cuando la autora logra un bello equilibrio entre su escritura y su dibujo.

A mi parecer, en mi limitado conocimiento de la técnica artístico-visual, este equilibrio se da cuando hay tanto espacio blanco que hace balance con la distribución en la página. Los trazos lucen simples, pero su acomodo en la página los hace resaltar bastante y habilita una lectura más amena. El estilo literario de Oseman, en particular, acentúa esta armonía al redactar diálogos y flujos de la conciencia tan agudos.

Este trabajo representó para mí, también, una saludable relación entre escritora-trabajo, en cuanto a su responsable uso del tiempo libre (mientras escribo esto en diciembre del 2022, la autora continúa su hiatus para enfocarse en su salud mental), como también en cuanto a las notas que deja al pie de página y entre cada capítulo (lo leí en Webtoon).

Anya’s Ghost, de Vera Brosgol – Novela gráfica

Estudiar la maestría en literatura creativa en Estados Unidos, particularmente en El Paso, Texas, me puso en una posición desde la cual leí un gran número de textos enfocados en la perspectiva de hijes de migrantes/diáspora en ese país. Historias como la de Brosgol conectan puntos a través de los aconteceres de varios personajes, entre pasado, presente y futuro. En este ejercicio creativo se enfatiza un ciclo de violencias, sí, pero también de solidaridad y comunidad.

Hacia años que quería leer este texto en particular, habiendo escuchado que representó para mucha gente un cambio de paradigma en la narrativa gráfica, en cuanto a cómo se representan las historias de personas nacidas en Estados Unidos cuyos padres intentan mantener una unión con sus raíces extranjeras. La baja presencia de colores, de alguna forma, enfatiza esta representación al contrastar tanto la historia de Anya como Emily, que en sí personifican también polos opuestos de cómo resolver un anhelo.

Es la unión de ambas historias lo que impulsa esta narrativa migrante, dejando en claro un discurso que se va por la generación de comunidad, incluso al enfrentar errores (fatales) del pasado.

Him or Her or Whatever, de Tyler Friend – Poemario

En mis estudios de la literatura queer, finalmente se me dio por leer poesía más reciente (estadounidense, en este caso). Mi objetivo era ahondar en cómo la exploración de la identidad de género y la sexualidad se logra a través de distintas mentalidades e imágenes. Encontré en Friend una poesía que usa las conversaciones como base de un discurso poético que deja en evidencia la capacidad del lenguaje para (des)nombrar situaciones específicas.

Este poemario es producto únicamente de las circunstancias de su voz poética, cuan cercana sea a Friend. Busca entre sus palabras erigir una mitología personal o un anecdotario que se aproxime siquiera a definir el discurrir sensorial que es la sexualidad más allá del género. Esto último lo reflexioné a profundidad para luego escribir mi propio poemario.

Le debo enormemente a este libro en ver no sólo la actualidad del lenguaje queer, en este caso en inglés (ahorita hablaré de esto mismo, pero en español), sino también en expandir mi visión de la poesía en general en cuanto a su instrumentalización para lograr (des)nombrar a través del juego con el lenguaje.

Ritos del pasaje, de Kadiri Vaquer – Poemario

Kadiri me enseño mucho, más allá del curso de teoría de feminismo que tomé con ella. En cierta medida, creo firmemente que debí haber aprovechado más su corta estancia en El Paso. Sin embargo, me llevo su agudo sentido crítico y su sensibilidad, mismos que encuentro en sus poemas en este texto.

Hablar así de lo que sucede en estos libros de poemas, empero, no alcanza siquiera a reflejar la profunda realidad social que representan. En verdad, no me corresponde más que apuntar a este texto y recomendarlo como una obra que triunfa en las dimensiones personales y sociales. Hay una especie de nostalgia que se refleja tanto en el uso preciso de palabras, como en las imágenes que construye a base del desplazamiento.

¡Gracias, Kadiri!

Citizen Illegal, de José Olivarez – Poemario

Regalo de un amigue, este texto en particular aporta a mi lectura de la realidad mexico-estadounidense escrita desde una lectura aguda de su situación en el país y, claro, con un uso de la palabra inteligente. Donde encontré meros juegos de palabras en un idioma ajeno (e incluso apropiación cultural) en otres autores, en Olivarez hallé un enfrentamiento a las violencias que plagan a la comunidad migrante.

Su juego de identidades, basado en la pluralidad de voces, dota de sus poemas de un dialogismo no sólo de identidad poética, sino también social. Dicho de otra forma, sus enlistados y la sobrecarga de elementos en sus poemas me hacen pensar en la complejidad de la identidad en general; específicamente, en la poética, en cuanto a que se traslada a través de poemas largos y breves, frases cortas y alargadas (con encabalgamiento) para llevar estas ideas a través de una variación sugestiva de las propias ideas que ofrece.

Dicho de otra forma, damn, ¡qué forma de señalar y agrandar!

Antología de poesía trava/trans*/no binarie, de varies poetas, con prólogo de Blas Radi – Libro de poemas

Leer la pluralidad de perspectivas y voces en un solo texto es una experiencia inconsistente cuando se trata de la poesía queer. Abandoné por completo desde hace ya años mi enfoque en buscar la “calidad” en el texto poético, concentrándome mejor en observar las distintas exploraciones que hace cada poeta, independientemente de si es innovador o no. ¿Logra lo que se propone? Incluso la respuesta a esa pregunta es ambigua en numerosas ocasiones. Sin embargo, ver este libro de poemas en particular como un texto necesario (así se nombra en un inicio), es exactamente por qué sus poemas antologados son ya un logro.

Su presente, el presente de cada poema al leerse, es la afirmación, el encontrarse en el momento para saberse decir. Hubo textos con los que conecté por sus imágenes, y aunque otros me parecieron más declaraciones o manifiestos, sus palabras resuenan con verdad y convicción. De aquí me logré llevar algunes escritores que empataron su ser queer con imágenes que desarrollan una realidad por sí sola, que trae ese discurrir interior que fluye a través de (des)nombramientos internos para manifestarse de forma verbal.

Encuentro en la poesía no-binaria, trans, en español un deseo por visibilidad, sí, pero también de impulsar una visión única del mundo (o mundos, plural). Aprecio que el objetivo de antologar estos textos haya sido, en primera, dar espacio a estas voces, sobre todas las cosas.

Us, de Sara Soler – Novela gráfica

En el ámbito personal (y por lo tanto artístico) mi lectura más importante del año. Un texto que no sólo me ofreció consuelo durante los primeros meses de este año, tan llenos de duda sobre mi género (o ausencia o deconstrucción del mismo), sino también el regalo de una experiencia ajena tan conmovedora como lo fue la historia de Sara y Diana (¡y Cimmi!) Creo que uno de los mejores aspectos de esta novela gráfica es que toma los conceptos de teoría queer/feminista y los dispone en función a su historia.

El arte de Sara es precioso, con una disposición espacial en la página que me facilitó enormemente la lectura. Sin embargo, aprecio más cómo captura las distintas expresiones de género en su dibujo. Hay algo a lo que le atina con los rasgos en sus representaciones que me parece una maravilla a la hora de tratar el tema transgénero.

Finalmente, creo que simplemente estoy agradecide de que este texto exista en general, como una oportunidad, una esperanza de comprensión, solidaridad y, sobre todo, amor. Llegó justo cuando lo necesitaba y me rompió el corazón una y otra vez con cada página. Ver reflejado tanto pensamiento entre sus diálogos me hizo sentir acompañade, que mis preocupaciones y anhelos son válidos. Aquí se demuestra que la escritura y el arte queer, como en este ejemplo y en otros textos de esta lista, transgrede y encara un ámbito social en el que problematizamos y, por ello, hacemos mejor.

Gracias, Sara~!

Para concluir, quiero mencionar a una poeta que mi amiga y asesora de tesis, Sasha Pimentel, me recomendó: Nguyễ, Như Xuân. Leí algunos de sus poemas y amé cada uno. Ahora que me llegue su texto por correo, lo leeré de inmediato.

De igual forma, otra lectura en sumo importante para mi formación académica y la elaboración de mi tesis fue Trap Door, con edición de Reina Gossett, Eric A. Stanley, Burton. Sus ensayos de diferentes autores sobre la realidad y la resistencia trans me fueron fructíferos en muchas maneras.

Estoy bastante segure que este formato para estas listas literarias me funcionará todavía este año (la de videojuegos cambiará, como lo explicaré mañana). Por ello, y ahora que tengo más libertad para elegir lo que leo, me emociona en demasía mi selección de lecturas para este siguiente año.  

Publicado por H. M. Huízar

H. M. Huízar escribe poesía y desarrolla videojuegos.

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